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Pulso con luz: cómo una pulsera mide tu corazón sin tocarlo

Cómo sabe una pulsera tu pulso usando solo luz: qué es la fotopletismografía (PPG), cómo calcula pulso, HRV y SpO2 y por qué a veces se equivoca.

· 3 min de lectura · Por Alberto Lorente

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Sensor óptico de una pulsera emitiendo luz verde sobre la piel de la muñeca

Una linterna diminuta y un ojo que cuenta reflejos

Una pulsera sabe tu pulso usando solo luz: enciende una pequeña luz verde contra la piel, un sensor mide cuánta luz vuelve rebotada y, como la sangre absorbe luz, cada latido cambia un poquito esa cantidad. Contando esas subidas y bajadas por minuto, el dispositivo calcula tus pulsaciones. La técnica se llama fotopletismografía, aunque casi todo el mundo la conoce por sus siglas en inglés: PPG.

Si le das la vuelta a una pulsera de actividad verás unas lucecitas (LED) y uno o dos puntos oscuros: son fotodiodos, una especie de ojo electrónico que convierte la luz en una señal eléctrica. Sin agujas ni electrodos: solo luz que entra en la piel y luz que sale.

¿Por qué la sangre «se ve» con luz?

Al iluminar la muñeca, la luz choca con piel, grasa, hueso y vasos sanguíneos. Casi todo eso es constante: tu hueso no cambia de tamaño de un segundo a otro. La sangre, en cambio, se mueve. Con cada latido llega una pequeña oleada que hincha un poco arterias y capilares. Como la hemoglobina (la proteína que da a la sangre su color rojo) absorbe muy bien la luz verde, más sangre significa menos luz de vuelta en el sensor.

El resultado es una señal enorme y casi fija, con una ondulación diminuta encima que sube y baja al ritmo del corazón. Lo difícil no es encender la luz, sino rescatar esa ondulación.

De una onda a un número

El sensor mide la luz muchas veces por segundo y dibuja una curva de pequeñas colinas, una por latido. El software hace tres cosas: limpia la señal (como quitar el zumbido de una grabación), busca el ritmo (si la onda se repite 1,2 veces por segundo, son 72 latidos por minuto) y comprueba que el resultado sea razonable.

Midiendo el tiempo exacto entre latidos se obtiene además la variabilidad de la frecuencia cardiaca (HRV): esos intervalos varían unos milisegundos, y esa variación refleja el equilibrio del sistema nervioso. Necesita una señal muy limpia, por eso suele medirse de noche o en reposo.

Por qué a veces falla

La ondulación de la sangre es tan pequeña que cualquier cosa puede taparla:

  • El movimiento. Al correr, la pulsera se desplaza y crea ondas falsas. Por eso lleva un acelerómetro: sabiendo cómo se mueve el brazo, puede restar ese patrón.
  • La luz de fuera. Llevarla ajustada (sin apretar) y un par de dedos por encima del hueso de la muñeca ayuda mucho.
  • El frío, que estrecha los vasos de la piel, y los tatuajes, porque la tinta también absorbe luz.

Regla práctica: los datos son más fiables en reposo y durmiendo que en mitad de un sprint.

Rojo e infrarrojo: el oxígeno

Con dos colores más se estima la SpO2, el oxígeno de la sangre. La hemoglobina con oxígeno y sin él absorben la luz de forma distinta, así que los pulsioxímetros comparan luz roja (unos 660 nanómetros) e infrarroja (unos 940 nanómetros) y lo traducen a un porcentaje. En la muñeca es más difícil que en el dedo, por eso las pulseras de bienestar la muestran como tendencia nocturna, no como prueba clínica.

La IA: de números a frases

Con pulso, HRV y movimiento, modelos entrenados con miles de noches estiman las fases del sueño (en sueño profundo el corazón va más lento y regular; en REM, más variable) o tu nivel de estrés. Son estimaciones, comparadas siempre con tu propia línea base. La inteligencia artificial ayuda sobre todo a interpretar: convierte cientos de puntos en frases claras como «hoy has dormido menos profundo que tu media».

En algunas pulseras, las señales en bruto se quedan en el teléfono y solo se sincronizan cifras resumidas en servidores de la UE; lo explicamos en nuestra página sobre datos y RGPD. Para profundizar, la entrada de Wikipedia sobre fotopletismografía es un buen comienzo, y para dudas con tu pulsera está el centro de soporte.

Preguntas frecuentes

¿Por qué las pulseras usan luz verde?

Porque la hemoglobina absorbe muy bien la luz verde, así que los cambios de sangre en cada latido se notan con claridad en la señal, sobre todo en la muñeca.

¿Es fiable el pulso de una pulsera mientras hago deporte?

Suele ser bueno en reposo y en esfuerzos regulares; con movimientos bruscos el error aumenta. Llevarla ajustada y algo por encima del hueso de la muñeca ayuda mucho.

¿La pulsera mide las fases del sueño directamente?

No. Las estima a partir del pulso, la HRV y el movimiento con modelos entrenados. Es una aproximación útil para ver tendencias, no una medida de la actividad cerebral.

¿Qué diferencia hay entre pulso y HRV?

El pulso cuenta cuántos latidos hay por minuto; la HRV mide cuánto varía el tiempo entre un latido y el siguiente, algo relacionado con el equilibrio del sistema nervioso.

DuckDik es un producto de bienestar. No es un dispositivo médico, no diagnostica ni sustituye el consejo de un profesional sanitario. Si tienes síntomas, consulta a tu médico.

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